martes, 11 de junio de 2013

Diálogos

                                                          Diálogos:

                                              
                                               



                                                



Estos diálogos son un resumen de aquellos que  he tenido con diversas personas, bien sea porque trabajan  o  porque visitan el  lugar donde realizo  los Árboles Imaginados.  
 Reframetal, es una  fábrica de mezclas  y elementos  refractarios  situada en la Vereda La Chapa de El Carmen de Viboral,  allí llegué en compañía de Maryori Ruiz,  Eliana  Moreno y Eugenia Flores, mi excelente equipo de trabajo,  el 15 de marzo de este año;  el proyecto propiamente dicho comenzó  con  los primeros bocetos a principios del año 2012.
Los diálogos comienzan, justo cuando llegamos, en aquel momento solo teníamos los bocetos (fotocopias  a escala  1: 10), nuestras manos, una tonelada de arcilla y las herramientas de trabajo,  entre ellas las 12  tornetas  especiales para soportar un peso  aproximado  de 100 kilos cada una.

Los diálogos oscilan entre las preguntas habituales de procedimientos, técnicas, y dificultades que se ocurren desde  el imaginario, hasta preguntas más profundas, mas ligadas al proceso  conceptual.


                                               



Profesor  esas cosas son para qué?  Son   árboles imaginados…y  eso qué quiere decir, que usted  los invento? …si, algo así…  pero realmente yo solo trato de expresar lo poco que he comprendido de  mis vivencias con los arboles…es como si yo quisiera expresar en ellos toda la fuerza de la naturaleza, todo el valor y el significado que tienen los arboles en el funcionamiento  del planeta. El árbol es el centro del universo, nos han engañado cuando nos dicen que somos nosotros, no,  son ellos.
 Esos  árboles cuánto van a medir? Ojalá tres metros… porque tanto, eso sí se puede hacer con barro? …Yo pienso que sí, yo lo soñé, soñé que debía hacerlos, los vi realizados, no sabía el lugar, no sabía  cómo, no comprendía al principio muchas cosas, solo supe que los debía hacer, pues estaban ahí, en mis mundos interiores.  Pero si se puede con este barro?  Esta mezcla es muy  especial, yo la he probado,  tiene realmente lo que necesitamos para lograrlo, plasticidad y  mucho chamotte de diferentes mallas que le dan a la pasta  una resistencia que la hace única, así debe ser el material para que lo podamos lograr.                                                                 
Y todos los va a hacer de una vez?  Sí, claro, uno a uno  sería absurdo, tardaríamos meses, quizás años.  y….los va a hacer así con rollos…  así no termina nunca? Bueno… te voy a decir algo, esta técnica que usamos de rollo grueso es muy   antigua, es la misma con  la que se hacen las tinajas por ejemplo;  realmente es una técnica que rinde,  si se sabe manejar con rollo grueso, como los artesanos mas conocedores de cualquier lugar del mundo,  el sentido de la técnica no cambia, puede cambiar sutilmente el amasado y aun el procedimiento, pero realmente es muy eficaz, ya verán.
 Y…  a cuánta temperatura  los va a quemar? Pues la idea es meterlos al horno donde se queman los ladrillos refractarios, es decir a 1.400º centígrados… y los va a quemar de a uno?...noooo!   Todos de una vez, hacerlo de otra manera sería una locura, muy arduo y complejo.  Y si caben todos? yo no creo.  El proyecto está pensado para que todos los árboles se metan al horno juntos, este  tiene una altura ideal de un poco más de tres metros, es en realidad una habitación rectangular donde es posible  distribuirlos adecuadamente.      



                                       









 Y… cómo los va a meter al horno, secos…, eso sí es posible?  Yo creo  que ese es el punto más difícil de la realización de los árboles; uno pensaría que hacerlos es muy complejo, pero la verdad es que lo que me ha quitado el sueño algunas noches es cómo los voy a introducir al horno, sin riesgo de quebrarlos, porque esos estados de secamiento son  muy delicados y con esta pasta tan quebradiza  aun mas



                                                   




 Entonces cómo va a hacer?  La idea inicial  sigue en pie,  llevarlos al horno crudos, es decir, en estado de cuero semiduro,  y  por partes, quizás  tres o más partes,  de esta manera podremos  evitar que un árbol se parta en dos  o más pedazos, esto hay que evitarlo de cualquier modo, de lo contrario tendríamos que comenzar de nuevo.  La pasta que utilizamos tiene características muy particulares, es muy fuerte, pero a la vez, es muy frágil a la rotura en crudo, así que debemos armar de nuevo los árboles  adentro,  pulirlos por última vez y darles acabados para mono cocción… esto quiere decir que los árboles se van a secar  dentro del  horno para finalmente ser quemados.

                                                       
                                                     


                                      Hasta aquí la primera parte de la entrega sobre diálogos.
                                                             11 de junio del año 2013.


miércoles, 29 de mayo de 2013

La Ceiba de Trinidad

                                                       




                                   
Volver a los árboles después de 10 días me llenó de emoción, en primer lugar retomar el trabajo físico,  amasar  el barro,  luego  el contacto con las formas y las posibilidades del espacio,  de algún modo todo fue nuevo  después de mirar con mis propios ojos y tocar con mis propias manos  la Ceiba de Trinidad.
Trinidad es una pequeña ciudad colonial  situada a casi 400 kilómetros de la Habana y  es patrimonio de la humanidad, esta Ceiba  está  cumpliendo 200 años y  se encuentra  en un solar muy estrecho  de una pequeña casa en el espacio urbano, nadie está preocupado de que el árbol pueda sucumbir ante el  mal tiempo, ni los vecinos se quejan de las hojas que caen de sus ramas y no se cuenta que en su historia  haya sucedido algún  accidente.




                                                  La Ceiba se ve erguida, joven y  hermosa.




 Aquel árbol fue una verdadera lección de escultura, de lo austero y de lo íntegro…muchos otros árboles y muchos hombres,  me enseñaron mundos nuevos e  historias nuevas, pero a la Ceiba le ha tocado todo, escuchó  los versos  apasionados  de José Martí, acompañó  el sueño de una revolución y  ahora mira  con gran  incertidumbre  la tierra que la vio nacer.                                                  


                                            Viernes 25 de mayo, día número 15 en el proceso.







                             
                                                              28 de mayo del año 2013.

domingo, 12 de mayo de 2013

El Oficio



                              

Conocí a Jaime un miembro de la comunidad LGTB hace muchos años, en Juana Sánchez , una comunidad alfarera sobre el Magdalena, creo que esta comunidad de excelsos artesanos del barro, todavía no esta en el mapa de Colombia, pero en el mio es fundamental. Allí conocí torneros expertos, de gran destreza que por su  nivel  me recordaban a Stefano Cipolla mi maestro de torno en Firenze (Italia) que ya me había conmovido hasta el punto de comprender hasta donde tenía yo que evolucionar en el conocimiento del oficio. Jaime, hombre tierno y amoroso,  alfarero experto en tinajas me invitó a su choza para compartir un día de aprendizaje con él;  en principio,  yo pensaba que yo le iba a enseñar algo (yo era el capacitador), pero luego comprendí que había llegado a aprender .





Jaime estaba levantando tinajas con el procedimiento del rollo de alfarero, me decía que la que hacía (80 cm de altura) era pequeña, que en ocasiones había hecho tinajas de hasta 1.50 metros, pero lo que me sorprendía no era su tamaño, lo realmente sorprendente era su precisión y su velocidad, a su alrededor no había metro o compás  o reglas o plomadas, las herramientas eran rudimentarias  una madera, sus manos, si acaso una pequeña "mecha" de trapo y el resultado era sorprendente, preciso, casi perfecto, era posible medirse, era evidente su simetría y su forma magistral y esbelta  se dibujaba en el espacio como un nuevo ser.


















De Jaime aprendí la paciencia, en Jaime comprendí la entrega al material y la sumisión a él y el respeto, pero también comprendí sus extraordinarias posibilidades plásticas, formales y expresivas.





Creo que estos árboles imaginados son un pequeño reconocimiento a Jaime y a todos los alfareros anónimos del mundo, a la memoria de aquellos que ya existieron y que nos han mostrado el camino del oficio y el manejo de los materiales.





Supe que el OFICIO  importa, supe también que no era lo fundamental, pero que teniéndolo; las posibilidades expresivas eran mayores.

Vereda El Cerro; El Carmen, 12 de mayo del año 2013.


domingo, 5 de mayo de 2013

Espacios sagrados.

Oteiza decía que el creaba espacios activos, absolutos, de trascendencia,  de sacralidad...espacios sagrados para protección del hombre.


                                           Así  quedan las piezas protegidas de un día para otro.




                                                             El trabajo del día comienza.





 En la cerámica el espacio existe adentro y afuera...creo que Oteiza descubre este secreto para que la escultura del siglo XX no fuera mas un asunto de forma externa.  La escultura  por fin es ahora una arquitectura de la forma, donde el espacio viaja alrededor de la forma, de la materia misma,  proponiendo miradas, sensaciones y maneras de protección.








         Los espacios de adentro siempre serán protectores, pero ademas son  sacralidad y seducción.









 La forma externa te sugiere, te propone, es piel matérica que atrae, el espacio se impacta de la forma, cambia y se dinamiza. De pronto sientes que tu entorno ha cambiado y que hay una fuerza nueva...procuro en los arboles imaginados que la forma toda me impacte, me asombre, sea trascendente y en lo posible sagrada.




                                                Los arboles quedan cubiertos durante seis días.



Recomiendo a todos conocer a Oteiza...un genio del siglo XX en la mayoría de los casos olvidado, pero si lo miramos con detenimiento veremos como algunos de nuestros eméritos escultores han seguido sus pasos, casi al pie de la letra, sin nombrarle.

                                                        en la vereda El Cerro de El Carmen de Viboral, 5 de mayo del 2013.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Última semana de abril.

                     
                        Las piezas han pasado de un metro, nos aproximamos a la mitad de lo soñado.




 El trabajo ahora es mas difícil, no podemos recoger los residuos con facilidad adentro, así que las estrategias deben cambiar; de otro lado el peso de la pieza en si misma comienza a sentirse y debemos avanzar mas despacio y con mas cuidado.




 Mis  expertas ayudantes cada día disfrutan mas esta aventura.
Maryori esta en la foto superior y Eugenia en la foto inferior, Eliana no pudo estar esta semana







A mi me toca la formación... debo lograr sobre la marcha que la anatomía propia de cada árbol tenga la fuerza que necesita
 para respirar solo.




Gracias por estar cerca.