viernes, 27 de mayo de 2022

AlBorde en El Carmen de Viboral. 2022





 AlBorde Carmen es una inmersión

en la cerámica Carmelitana.

 

“Hacia el lenguaje del pensamiento,

desde el lenguaje de las manos y la intuición del corazón”




Mayoral es una decoración tradicional creada en la desaparecida Continental.

 La versión  mas antigua tenia color tierra cálida,

 pero hoy hay nuevas versiones con el azul cobalto y el verde limón.


 


Plato realizado con la tecnica del bajo esmalte,

(de la serie Anotaciones de cuaderno 2012).

Mi acercamiento a El Carmen de Viboral como artista se ha convertido en una aventura formal, procedimental y visual, la historia entre nosotros lleva  mas de 40 años y yo debo agradecer siempre esta oportunidad y seguir soñando la posibilidad de ir tan lejos como no imaginamos.




Estas dos esculturas  (serie de 1991) torneadas y modeladas en pasta refractaria para estuches
 en cerámicas El Capiro (ya desaparecida), es el comienzo de una aventura de diálogos
 entre esa tradición y mi percepción personal.

Y de ese diálogo constante, un ejemplo de fachada en la Calle de la Cerámica:
La fachada del Curso cuyo plano frontal tenia adosados decenas de platos  realizados  como trabajo final de una capacitación para artesanos sobre la técnica del bajo esmalte. Recientemente fue derribada para construir un edificio.







 En julio próximo  tendremos un nuevo AlBorde que intentara como siempre tener un acercamiento a un lugar  fundamental para la cerámica Colombiana. Ya fuimos a la Chamba a compartir con Carmen Prada, a descubrir la sabiduría de sus pobladores en  el HACER  con el barro más puro, ya compartimos con Elisabeth Pérez (la vieja Licho) y todo el grupo de mujeres tinajeras  de Juana Sanchez, ese lugar mágico del Magdalena Colombiano y con ellas aprendimos ese “rollo tinajero” que nos ayuda a expandir el lenguaje del hacer y del pensar. Estuvimos también allí con los alfareros que luchan día a día por conservar  la tradición de la rueda del alfarero que en muy pocas ocasiones se ve en Colombia  arraigada con tal fuerza.

Y ahora, vamos a El Carmen. Para mí un honor, llevar al grupo a mi tierra. No soy de allí, pero como si lo fuera.

 Puedo decir hoy después de más de 40 años que El Carmen es la tierra que elegí para propiciar un trabajo funcional con el mundo exterior, con esa porción de la sociedad moderna que intenta avanzar sin perder su norte. El Carmen,  es un  pueblo de cultura cerámica que ha hecho esfuerzos para no desfallecer y de veras que   lo ha logrado hasta ahora.  Hoy, con la elaboración del PES (Plan especial de salvaguarda) y la posibilidad de hacer parte de la lista del patrimonio inmaterial de los colombianos tiene nuevas oportunidades históricas para destacarse y emprender un camino propio, como pocos pueblos podrían hacerlo.



                                                  Plato  de la colección familiar que realice en  Cerámicas El Capiro, 

en el año 1991, acercándome poco a poco al lenguaje del bajo esmalte.


Este AlBorde, siempre con la dirección y el acompañamiento de Puente Consultorías  intenta generar un diálogo entre la forma desarrollada en la cultura cerámica Carmelitana, la cual  se ha heredado de la tradición industrial y  el desarrollo gráfico ligado a la técnica del bajo esmalte, el cual hemos llamado: Iconografía Carmelitana.

 

El poder de la imagen de la cerámica de El Carmen de Viboral trasciende nuestras fronteras y se convierte en un símbolo  sólido, entrañable y sugestivo para imaginar el país de otro modo. Las flores realizadas con gestos muy cuidadosos y expresivos son el gèrmen  de una tradición que nos define como colombianos, sensibles, emotivos y frágiles.

En este AlBorde vamos a  explorar y a disfrutar un diálogo  

entre la forma y el color.

 

 El grupo que llega a Renacer y Vivoral (talleres esenciales en la

recuperación  de esta cultura cerámica) tendrá vivencias maravillosas con todos los procesos esenciales del trabajo: se conocerá el proceso desde la pasta misma, hasta los métodos de formación, la quema de bizcocho, la decoración y el color bajo esmalte, el esmaltado y la quema final.

Sin embargo,  es el taller de decoración  donde un grupo de  personas, la mayoría  mujeres,  nos ayudaran a definir nuestra propuesta final para los objetos que desarrollemos.

 

El resultado   serán objetos diversos, desde un plato decorado, hasta un nuevo objeto de uso o una pieza o grupo de piezas de carácter artístico. Aquí cabe  la serialidad, la modulación, la escultura, el objeto de uso, el plano pintado o decorado, el dibujo, el modelado, entre otros.



Pieza  de la serie Homenaje, realizada con arcillas diversas, incluida la loza carmelitana (en este caso usando además asas tomadas de la serialidad habitual).2003 - 2004.


El mundo de El Carmen se abre a un imaginario insospechado  y  ,   que con ayuda de todos daremos alas a un nuevo momento de la cultura cerámica Carmelitana.

 

Reunirnos  ( estar juntos), entre el 16  y  el 21 de julio para pensarnos desde esa cultura cerámica y sus posibilidades expresivas es nuestro objetivo. El Hotel Casa Rose será nuestro anfitrión y desde ya doy gracias a sus directivas por acompañar y ayudar a que este encuentro tenga semejante marco espacial.

Gracias también a  Renacer y Vivoral por creer siempre que es posible llegar más lejos.

 

Tendremos momentos muy significativos, desde  charlas alrededor de la cerámica carmelitana,  su iconografía y su evolución o la Estética urbana propuesta para el espacio urbano de El Carmen.  Miraremos muy de cerca los procesos de formación de piezas, la decoración y los acabados finales.



Realizando Los límites del vacío, en el taller de D. Rafael Cardona, 

usando módulos de materas para la formación de 12 piezas de gran formato. 

Quemadas en su horno tradicional de carbón de piedra y madera

El Carmen de Viboral, 2005.


En los talleres mencionados tendremos acceso a un  horno ideal para procesos de loza en bajo esmalte (el horno de rodillos con  ciclo de tres horas). Tendremos demostraciones de las maestras expertas y la posibilidad de hacer nuestros propios proyectos. Prepararemos pigmentos y otros acabados. Visitaremos talleres tradicionales y nuevos.

Pero sobre todo  vamos a compartir, haciendo, conversando y  aprendiendo de los demás.

Yo seré solo un mediador,  amante del barro

 y sus secretos.

 

Los Arboles imaginados ( 2013), realizados  en  pasta refractaria 

 de  alta temperatura,  en horno de aceites reutilizados. 

  Refractarios Continental en  El Carmen de Viboral.


El proyecto en sí mismo:

 

Acompañar  a los participantes en la comprensión profunda de la loza blanca con decoración en bajo esmalte es el propósito principal del taller.

Pero la loza es un universo para la creación tanto en el  objeto de uso, como en el terreno del objeto  ornamental y por supuesto en  la obra de arte.

Mi propuesta es la siguiente:

Es necesario llegar con el propósito firme de crear “in situ”, es decir reconociendo el espacio, los procesos, las técnicas constructivas y los procedimientos pictóricos y dibujisticos.

La forma blanca llega desde los procesos industriales, pero vamos a intervenirla con todos nuestras capacidades, todos nuestros recursos expresivos y con toda la potencialidad del material empleado, (los materiales a usar son la loza blanca de tradición y una pasta de loza preparada para generar alternativas manuales tales como: placas, estirado de asas, modelado, rueda de alfarero, rollo común, rollo tinajero o  formación con ayuda de moldes, entre otros).

La forma pues busca expandirse, mirar la otredad, “la cosa” qué significa y el resultado debe ser un objeto  no imaginado, una semana antes, ni un año antes o quizás nunca antes.





Aqui trabajando en piezas a partir de los objetos del taller y
 en dialogo con las decoradoras (fotos mayo 2022).

Ahora estamos ante un objeto de características particulares “existe” y es una mirada nueva sobre el espacio construido desde la forma utilitaria. Pero no tiene que ser un objeto de uso o puede serlo también y puede dialogar con él o irrumpir en él,  transgredirlo, dotarlo de otros significados…

 

Un plano (un plato o una baldosa) es un espacio infinito en sus posibilidades.





Baldosas con pigmento negro y platos con pigmento azul cobalto,
 usando diversas técnicas para el dibujo previo, mayo 2022.



 Un espacio vacío (el vacío) una taza, un pocillo, una jarra, un plato de sopa, 
tienen en sí mismos la capacidad de ser otra cosa.

 “El vacío es la cosa, su material es el límite”

pero…existe límite?

 Y luego al enfrentar el objeto realizado y pensarlo en color…desde el blanco, hasta el color plano (esmaltes de color o engobes), hasta lo pictórico y la dimensión de lo gráfico, es en ese universo del bajo esmalte donde podemos dibujar, poner veladuras, superponer color, gestualizar, chorrear, reservar casi sin límite…descaradamente “DADOR”, donde el único fortín del conocimiento es lo intuitivo y dejarse llevar. 

Entonces…luego, llegaremos a otros destinos no conocidos o insospechados.






                                                   Serie de piezas realizadas entre abril y mayo del año 2022, 

                       pensando en el AlBorde Carmen. Todas realizadas 

                      a partir de objetos tomados del taller en su producción habitual.


El taller debe comprenderse como un dialogo entre la forma que se ha nutrido  y se nutre todavía de la Revolución industrial y  la decoración que va surgiendo tímidamente en las primeras décadas del siglo XX y que despierta definitivamente a principios de los años 60s, desde una necesidad de cambio ante la crisis y la competencia, convirtiéndose en una verdadera ICONOGRAFÌA para los Colombianos.

 AlBorde Carmen es la lógica consecuencia de que lo conseguido hasta hoy nos propone nuevas rutas para continuar este viaje que apenas comienza.

 


 
                                                      Dos vasos, seis servilleteros y cúpula cebolla torneada 
                                                               con decoración Providencia y terra sigillata.

Cuando un artista comprende la grandeza de la arcilla, nunca más olvidara esa experiencia y como una fuerza que le arrastra, estará supeditado a ella hasta que sus manos no puedan ni siquiera tocarle, si no es en profunda conciencia.


Ir a la fuente, viajar por las técnicas ancestrales teniendo conciencia de lo que hicieron los gigantes de  pueblos antepasados y además, comprender otras fuerzas más contemporáneas y siempre universales.

Esta será la oportunidad de dialogar  profundamente desde los lenguajes que muy seguramente están todavía vivos en nosotros.




En la Reserva natural Providencia, mayo del año 2022



 


viernes, 26 de noviembre de 2021

Carmen. Iconografia y cerámica.

                                                                       

                                                                       CARMEN. 

 El Carmen de Viboral es una de las culturas cerámicas mas representativas de América y en nuestro país ocupa un lugar privilegiado pues contiene elementos de ornamentación que  abrieron nuevos caminos al imaginario colectivo. La cerámica carmelitana se metió en nuestro corazón como si hubiese llegado de lo puramente ancestral y aunque no fue asi, esta iconografia se relaciona directamente con nuestra manera de sentir, de hacer, de festejar y de expresar nuestra identidad.

 Nosotros, los colombianos: indígenas, negros, blancos, mestizos y mulatos nos expresamos desde lo emocional  y esta cerámica es EMOCIONANTE,  porque contiene un lenguaje vinculante con  el mundo natural. 

El mundo de las flores expresado con decisión en esta cultura cerámica nos ha abierto las puertas de un rincón de nuestro interior que reclama el disfrute, la intimidad familiar y  el goce de los sentidos.

Yo llegué a El Carmen  por primera vez a finales de los 70s y quedé amarrado a la idea de detenerme un poco mas en aquel lugar, lo que nunca hubiese imaginado es que tiempo después tomaría una decisión interior de trabajar por un propósito común: Su cerámica.


 


Muy consiente desde los años 90s deseaba realizar un libro sobre esta cultura, que en todo caso se nos expresaba, muy vital, muy particular, pero que mas allá de las investigaciones hechas en profundidad desde lo histórico, lo social y lo antropológico, faltaba responder muchas incógnitas en el sentido artesanal-artístico procedimental.

Mis primeros amagos fueron con el maestro Alberto Londoño quien me acompañó por muchos años haciendo fotografías esenciales para nuestra memoria. Alberto realizó todo el archivo fotográfico para los 100 años de la Cerámica, proyecto liderado  por el historiador Francisco Arnoldo Betancur. A ellos dos debo mi agradecimiento máximo, porque sin ellos seguramente este libro no existiría

 

          Ilustraciones de Alejandro Garcia.

 Escribí por muchos años y llené muchas cuartillas para tratar de comprender lo que había pasado en realidad en el desarrollo de esta cultura cerámica. Y era tanto, que cuando la Mesa Estándar, es decir: Juan David Diez y Miguel Mesa se acercaron a los textos casi renuncian ( lo imagino) a intentar cualquier probabilidad.

Ellos son los directamente responsables de encontrar una solución razonable y creativa para lograr lo que próximamente tendremos en  nuestras manos. 

El  libro que tendremos no se parece a esas primeras ideas, no, el libro de hoy es mas cercano, mas íntimo y menos convencional. Creo que es un libro moderno, fluido y sobretodo hecho con responsabilidad estética, social e  histórica.                   

                                           


El libro esta firmado por Jose Ignacio Velez Puerta, quien tuvo el sueño y la idea original, pero además, por Esteban Duperly, quien fue capaz de convertir miles y miles de palabras en un puñado de ellas que se pueden leer deliciosamente. Esteban respetó en ocasiones mi manera de escribir  (estos textos están entre comillas), pero  su talento natural, que nos lleva en el libro hacia un territorio cercano y familiar, fue capaz de descifrar lo necesario y fundamental.

El libro es editado por La Mesa Estándar, quienes realizaron la dirección de arte y los contenidos, además de la edición, el diseño gráfico y la diagramación. Los textos son de Esteban Duperly, las ilustraciones de Alejandro García, las letras capitulares de Bastarda Type y las fotografías de Alberto y Catalina Londoño y Alfonso Posada.



Vista de la Reserva Natural Providencia, foto Alfonso Posada.




Vista del taller de Jose Ignacio en Providencia.
foto Alfonso Posada.

La idea del libro se apropia de dos escenarios que los editores encontraron al pensar en un posible libro: La historia  de esa cultura narrada por Jose Ignacio después de mas de 35 años, investigada y confrontada por Esteban y la realidad del taller del artista que expresaba un mundo paralelo, que ellos (los editores) quisieron compartir con el público lector, para comprender mucho mejor la mirada del autor. 




fotografía de Alberto Londoño.


Yo he pensado que esa cultura se hizo tan difícil de interpretar, porque los mismos artesanos estaban confundidos al vivir una realidad muy lejana de experiencias verdaderamente artesanales y los investigadores que llegaron allí (muy pocos) no sabían tampoco donde estaban las diferencias entre una cultura artesanal verdadera y una cultura industrial que se había adaptado a un ritmo artesanal.

Todos fueron honestos al hacer lo suyo, había que 
emprender un negocio y lo hicieron.


Yo me percaté de ello, mientras el tiempo pasaba y solo escuchaba historias que no eran cercanas al mundo que yo vivía. 
El mundo del taller artesanal puro, donde el barro llega, se amasa, se tornea o se modela a mano sin usar recurso industrial alguno y luego se decora también manualmente era muy distinto. Y lo que yo había aprendido y les quise enseñar desde mi llegada, siempre me daba libertades no sospechadas por ellos, quienes habían adolecido de una verdadera escuela en el campo cerámico.


Al fin comprendí que había pasado.


 Fue un mundo construido desde afuera, como mundo artesanal, pero en realidad era un proyecto de empresas que querían emular el modelo de la Locería Antioqueña.
Todo fluía...eran ramadas, tenia mucho  carácter,  la gente veía emoción e ímpetu y  muchos procesos se hacían a mano, pero la idea de repetir con velocidad estaba en el cerebro de todos.




fotografías  de Catalina Londoño.



Asi son las paginas de este libro soñado.






El Carmen tuvo que esperar mas de 50 años
 para encontrar un norte,
 LA DECORACION.

 En el libro se cuenta un relato que nos aclara como se logró esta vocación, la cual era inevitable, por un lado porque la tecnica del bajo esmalte había sido la elegida para decorar aquella loza blanca y por el otro

 porque la fuerza de la mujer 
no se hizo esperar mas.

Al llegar la mujer... al empoderarse de la decoración, el proyecto empresarial tuvo un giro contundente hacia el mundo artesanal. Ahora se podía decir que ese resultado final, ese plato o ese pocillo de loza decorado en bajo esmalte era realmente un objeto artesanal con valores endogenos que se habían definido en nuestro territorio.

En este libro descubrimos la importancia de la mujer en todos los ámbitos y oficios, el pulido, el vaciado, el manejo de las asas, en la clasificación, en el esmaltado, en la decoración por supuesto, pero además, la importancia de ella en el posicionamiento de la cerámica en el país y el mundo.

Es una suerte haber conocido y compartido con una mujer a quien yo llamo mi maestra mayor en El Carmen y paradójicamente ella no sabia decorar. 


Olga ligia Betancur puso a la cerámica carmelitana 
al alcance del mundo.

Olga era hija, nieta y bisnieta de ceramista y comprendió su verdadero valor, ella amaba la decoración como nadie  que yo haya conocido.


Nelson Zuluaga cargando el horno en su taller.


En cada uno de los capítulos, son 12,  hay una planta, una decoración de la tradición CARMELITANA, un artesano que representa un oficio y  hay un proceso 
técnico.

Cada artesano seleccionado aquí representa a todos los demás que por decenas y decenas  han trabajado en  construir este sueño.

Cuando yo hablo de artesano, puedo decir que empleo un termino de algun modo genérico, en el libro cada uno podrá comprender el significado de esta palabra.

La lectura  es  muy fácil y cada momento nos entrega una nueva certeza para comprender mejor el enigma. Desde la Nota editorial, el libro se expande en posibilidades.



En resumen:

Los invito con todo mi corazón a leer  este libro y  ENTRE LINEAS descubrir las posibilidades extraordinarias que tenemos en cada ser que se ha entregado a un  oficio y  en cada centro artesanal que ha tomado la decisión de construir su proyecto de vida en él.

El Carmen desea ser Patrimonio de la Humanidad y  la única forma de lograrlo es valorando, apoyando y potenciando lo conseguido. 
 



Aquí aspectos del trabajo y del taller de Jose Ignacio.
fotografías de Alfonso Posada.





Un agradecimiento muy grande a los talleres Renacer y Vivoral 
y a la Mesa Estándar, 
por creer  y hacer realidad este proyecto.


Nota: Ya no recuerdo cuando instauré el  nombre de Iconografia, pero se que en aquel momento estaba enganchado al  mundo bizantino y ese grupo de imágenes que habitan un  iconostasio me emocionó tanto que simplemente pensé que lo que teníamos allí mismo, en el lugar donde vivíamos, era un mundo de iconos, de imágenes poderosas para todos los colombianos. 


En la Reserva Natural  Providencia, 26 de noviembre del año 2021.


miércoles, 23 de diciembre de 2020

Noviembre y Diciembre. Final self-ie Portrait

 

Haber compartido todos los autorretratos  realizados en el año 2016 propone a todo el que se acerque a ellos una reflexión profunda sobre lo que somos... lo que pensamos que somos... lo que imaginamos que somos,  lo que en realidad somos  o simplemente lo que vamos siendo.


























Algunos de estos autorretratos hoy son esculturas 
o desean serlo, en algun momento.

El ejercicio de realizar sobre todo la parte superior del cuerpo,
 mi cabeza, mi cara, me motivo poco a poco a pensarme desde la cabeza misma...
ese lugar donde las preguntas, los sueños, las dudas,
 los miedos  o las certezas se realizan.



















































Pensarme desde la obra de otro artista fue una 
experiencia de gran aprendizaje.

Ser un actor dentro de la obra de otro, me sugería múltiples caminos creativos,
 me hacia pertenecer de pronto a otro momento,
 vivenciarlo, acercarme a otra realidad. 








Las múltiples técnicas que desarrolle, a veces, casi por accidente, 
me propiciaron alternativas expresivas que quizás no había imaginado.






Del mismo modo, desde la tecnica misma o  desde la imagen 
que nos revela un autorretrato, viajar en ese otro momento histórico, 
degustarlo, alimentarse de el.






Nunca deje de jugar, ese había sido mi compromiso inicial!











No puedo dejar de pensar en esa MEMORIA fantástica que se nos revela en el dibujo
 y con mayor relevancia en el autorretrato.

aquí Isis y Chiara, dos mascotas entrañables, ya fallecidas.














Como olvidar a Picasso!



Y a mi amado Morandi.




O esta imagen  de los tres árboles de Rembrandt 
que cuando la conocí en Italia,
 ya nunca dejo de ser mía... entrañablemente mía!






















Gracias!

En  la Reserva Natural Providencia en Guatape 
el  23 de diciembre del año 2020.