sábado, 13 de diciembre de 2014

LA DECORACIÓN CARMELITANA - (parte uno)



LA DECORACIÓN CARMELITANA- UNA ICONOGRAFÍA

Ahora que estamos haciendo el parque principal  de El Carmen de Viboral con una Estética Urbana propia, ha llegado la hora de aclarar por qué la cerámica del Carmen es verdaderamente importante, cuáles son sus valores y cuáles sus alcances. Ahora que estoy realizando La Torre Bicentenaria, una escultura urbana  de más de veinte metros de altura y revestida de casi tres mil baldosas decoradas en bajo esmalte, además de la historia de su iconografía (todos los platos decorados) como parte integral de su revestimiento, ahora,  es necesario decir lo que significa la decoración Carmelitana para nuestro país.
Así que voy a tratar de compartir  algunas de las múltiples experiencias que he tenido en estos casi treinta años de acercamiento a este lugar de paisajes maravillosos.
Comenzaré por aclarar el por qué he hablado de ICONOGRAFÍA CARMELITANA  para referirme a la decoración de la cerámica del Carmen.




Decoración  CARMELINA.
(Homenaje a Carmelina, la primera mujer decoradora).


La palabra ÍCONO  deriva del  vocablo griego IKONA que se transforma en el francés ICONE y luego ÍCONO en nuestro idioma.

  La palabra ícono tiene su significado más relevante para el mundo occidental desde el imperio Bizantino y  más tarde en Rusia y Creta,  cuando los monjes de la iglesia ortodoxa  definen las características fundamentales de las imágenes sagradas del mundo cristiano.

El semiólogo Charles Peirce nos dice que es un signo que puede representar algo mediante alguna semejanza con cualquier aspecto del objeto representado.




Decoración Viboral (autor anónimo)

Así el ÍCONO  como representación se instala en nuestro día a día jugando un papel fundamental para  definir momentos históricos,  países, ciudades, experiencias políticas,  procesos sociales y culturales, entre muchos otros aspectos; es este el caso de la Cerámica Carmelitana  cuya cultura cerámica ha definido los procesos sociales, sus experiencias culturales,  el sentir de sus gentes,  la imagen de su espacio y la visión  de su futuro. 
Por esta razón hace ya muchos años quise definir con una palabra el gran poder de significación de la decoración  expresada por las mujeres en la cerámica del Carmen y solo encontré esta:

ICONOGRAFÍA CARMELITANA.

"Me fui dando cuenta de que la cerámica era la representación de este pueblo, ninguna otra experiencia o imagen o signo podía lograr tal poder de significación,  entonces me dije:

EL CARMEN NO ES UN NOMBRE DE PUEBLO, ES UN NOMBRE DE CERÁMICA"




   Mayoral Café (tradicional).



 Florelba (tradicional),
       en honor  a otra famosa mujer decoradora.


.

Saul (tradicional).

De esta manera desde los años 60s, se fue consolidando una manera de expresar las pinceladas y los gestos pictóricos en la superficie blanca y porosa de la loza carmelitana.

Y fue justamente la mujer quien heredo esa fuerza de algunos decoradores que llegaron del sur para establecerse durante algunos meses en Cerámicas Continental y consolidar así una experiencia que hoy podemos llamar: ICONOGRAFIA CARMELITANA.

Hoy están con nosotros  y podemos verlas  trabajando en sus respectivos talleres algunas maestras emblemáticas como  Consuelo, Amparo, Teresa, Berenice, Flor, Graciela, Margarita, Angela o  Blanquita y un buen numero de calificadisimas decoradoras que han recibido una  herencia que hoy tiene mas de  50 años.

Porque hay que decirlo, una cosa es la historia de la cerámica de El Carmen (la cual ya supera los 110 años) y otra la historia de su decoración. La Cerámica como tal tuvo unos propósitos netamente empresariales, en cambio la decoración toco la experiencia de vivencialidad y emotividad de sus mujeres que lograron crear una manera de existir en el imaginario colectivo mundial. Hoy día  la cerámica de El Carmen de Viboral podemos verla en infinidad de Museos o colecciones del mundo.



               Museo de la Cerámica en el Instituto de Cultura de El Carmen de Viboral.



 Otra vista del Museo.




  Vitrina del Museo con  decoraciones tradicionales, algunas de ellas inventadas 
por un maestro artesano integral ya fallecido, Don Samuel Pareja






La cerámica de El Carmen se caracteriza por estar decorada sobre una superficie blanca de loza; la loza es una manera de ser en cerámica,  es un cuerpo con  una mezcla de materiales muy específicos, pero sobre todo es una temperatura donde el bizcocho (primera quema) se realiza  entre 1160 y  1200 grados centígrados y  la segunda quema (el esmalte) aprox. a 1.080 grados, quien participa activamente del resultado final de la pieza.



La loza  del Carmen no puede ser dura, no puede tener gran resistencia mecánica, es frágil por naturaleza y es bella, como las más bellas cerámicas tradicionales del mundo, porque la técnica es así y la única manera de obtener tanta  frescura y belleza es conservar la experiencia tradicional. 



Proyecto Patrimonial (selección personal de decoraciones emblemáticas) 
2012, Subasta  Museo de Arte Moderno de Medellín.






Su gestualidad se caracteriza por la pincelada, limpia y expresiva; la tradición usó la esponja con extraordinarios resultados que hoy procuramos aplicar en determinadas decoraciones .



   Decoración Alelí, creada en Cerámicas Continental
  y realizada totalmente con esponja.


Pero el pincel es el gestor de la gran mayoría de las decoraciones que se conservan hoy, muchos de ellos realizados por las mismas decoradoras  a partir de elementos desechables y pelo humano muy delicado.

Las decoraciones dejan ver claramente como ha sido lanzado el pincel, como entra en la superficie y como se levanta de ella, dejando a su paso delicadezas en el  color,  en el  volumen y en los  gestos expresivos. El color no se repasa, se superpone con sabiduría, cada rastro de acción humana queda registrada y por consiguiente cada accidente o defecto es evidente.

Pero se nos olvida valorar la pieza única como tal, el accidente que la hace especial y yo diría que son muy pocas las personas que saben comprar cerámica popular acudiendo a sus verdaderos valores. Con esto quiero decir que un ocasiones la  pieza de segunda  es mejor que la  de primera, no se nos olvide que el único motivo esencial para desechar una cerámica hecha a mano es la ausencia de su timbre.
 A continuación veremos algunas de las decoraciones que hoy nos expresan la riqueza  expresiva de la  cerámica  carmelitana, la primera de ellas diseñada por Flor Quintero, maestra líder en el Taller Renacer (ver pagina de cerámicas Renacer, donde están descritas muchísimas decoraciones que son parte de nuestra historia), las demás son algunos de los diseños que he realizado en estos años y con los cuales he intentado siempre con coherencia no desvirtuar nuestra manera de ser y hacer las cosas, antes bien, he buscado abrir los caminos conceptuales desde los elementos constitutivos del diseño y la  manera de enfrentar el plano, hasta la posibilidad de expresar con nuestra forma de ser nuevas experiencias  muy dinámicas que incluso puedan convertirse en  imágenes muy  contemporáneas.




La Flora de Flor.

La primera vez que trabaje directamente con las decoradoras fue  en Cerámicas El Capiro (ya desaparecida), a principios de los 90s. A Flor, a Consuelo,   a su hermana Amparo y a muchas decoradoras mas les conocí en Continental, la fabrica mas emblematica de la historia del Carmen  (igualmente ya desaparecida) y allí aprendí  muchísimo de ellas, pero al diseñar una decoración con frutas (Del Huerto), me di cuenta que habían muchos vacíos en los conceptos básicos sobre el espacio a decorar, así que en aquel momento comenzamos interminables capacitaciones que nos han conducido a que ellas mismas tengan una mayor conciencia y estén mas seguras en el trabajo que hacen; hasta el punto de  diseñar con gran  acierto decoraciones realmente hermosas como en el caso de Consuelo y de Flor especialmente.  
En estos años he capacitado mas de trescientas decoradoras y  muchas de ellas han podido permanecer en el trabajo realizándose y sintiendo verdadera alegría al hacerlo.




 Pompón, diseñada en los años 90s.




Concepciòn, años 90s.



 Maiz, años 90s.



    Verano, años 90s



 

 Línea Renacimiento, primera década del siglo XXI.



 Hortensia, aprox. 2011




 Enredadera, 2012







 Alegría, 2010.




              Tres peces, diseño realizado por José Ignacio en los años 90s.


Tenemos que seguir hablando de la Cerámica de El Carmen, pues es mi responsabilidad y sé que lo es,  de muchos más.
  Es importante lograr una reivindicación total de la cerámica en El Carmen (para su propia gente y para el mundo) hasta el punto que ella se convierta en un norte que nos guíe a un desarrollo con  cultura y sentido de responsabilidad ambiental.

El Carmen desde lo local es una verdadera
experiencia universal.

 En la vereda El Cerro, El Carmen de Viboral, 13 de diciembre del año 2014.


Fotografías de los maestros Jorge Alberto Londoño, Mario Augusto Arroyave 
y Catalina Londoño Carder 









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